El Stand Up, es cosa Seria

 

Nos dedicamos a un género que en los últimos tiempos, fué poco valorado. Pero de a poco, estamos dando a conocer las bondades de ser un monologuista de Humor.

Hacer Stand Up, no es ser un cancherito y decir cosas graciosas.

 

Un humorista debe conocer su propia esencia y no debe tener miedo de ella ni intentar esconderla, sino potenciar y usar a favor todo lo que tiene naturalmente.

El Stand Up Comedy, es llamado así desde hace pocos años, pero se trata de una antigua práctica teatral: hacer monólogos de humor, y para ello, se necesita conocer y dominar ciertas técnicas.

Un humorista no puede limitarse a ser “gracioso”. Debe cumplir por medio de la risa, el rol de elemento catártico semejante al que cumpliría un actor dramático por otros medios.

Tener a flor de piel su capacidad de sorpresa y adaptación a todo tipo de estímulos, manejar su expresión, desde la máscara hasta su pensamiento mas interno.

El monologuista es un intérprete con permiso para armar y desarmar situaciones humorísticas de todo lo que le pasa, con la facilidad de tomar lo que el momento le ofrece para hacer crecer su material, tanto en el momento de la creación del monologo como durante su ejecución.


Trabajar con el escenario vacío, sin temerle. Desnudo frente al público. Con la mente abierta y receptiva, para exponer en un monologo de humor, no solo lo que él quiere decir, sino lo que los demás quieren decir y no se animan o no pueden, decirlo en tiempo y forma humorística para luego llegar al momento de la exposición continua, constante, repetitiva, que permite que aparezcan nuevas propuestas, espontáneas, controladas pero frescas. El monologuista, debe manejar síntesis y profundidad a la vez, sin perder el control, el contacto con el público, el timming. Y desde ya, el humor.

El riesgo de no tener Partners, escenográfa, vestuario ni un personaje en el que “esconderse” y en la mayoría de los casos, un material de propia composición, es lo que provoca en el público la identificación.

Es el humorista con su alma sensible viviendo el presente, el pasado, el futuro. No importa.  Es uno, técnico. Hará vivir por unos instantes lo propio al espectador y logrará que ría- Que deje sus problemas afuera, que se relaje y se sumerja en las palabras y las expresiones de esta persona frente a él, simplemente hablando.

 

El humor es un género noble, desde su primer propósito, que es el de hacer reír al espectador, hasta el propósito por añadidura que podamos agregarle cada uno de nosotros. Mediante un monologo de humor podemos expresar nuestras ideas políticas, nuestras frustraciones, nuestros sueños, nuestros deseos, y nuestras fantasías mas ocultas. Es sin duda un género muy difícil para la repetición -y que el juego genuino no pierda sorpresa-. Pero se puede hacer y se logra una magia inigualable.

Cada función es única e irrepetible. Un mismo monologo dicho una y otra vez, logrará diferentes resultados, dependiendo de la capacidad y la experiencia del monologuista, se pueden capitalizar los momentos acertados para sumar aciertos función tras función.

 

En la antigua Atenas, cuando alguien quería hacer burla de un rival, criticar al gobierno y ridiculizar costumbres y personajes, uno de los mejores métodos era escribir una comedia. En ella podía mencionar cuantos nombres quisiera, sin que nadie intentara impedírselo; y si se trataba de un escritor hábil; toda Atenas acudía a escuchar lo que tenia que decir.
Los ejercicios técnicos de este género se proponen como excusas para jugar. Para volver a ser nosotros en esencia, potenciar nuestra propia capacidad de reír, para lograr luego hacer reír al otro.

Es una práctica que precisa entrenamiento, constancia y compromiso.
El desafío del monologuista está en la capacidad de juego de la persona. Se entrena la improvisación y la recuperación de la espontaneidad para la interpretación de un monologo que poco tiene de espontáneo.
La esencia es distinta en cada uno y el trabajo consiste en investigar lo que estimula y sorprende para entrar en juego. Pero todos fuimos niños y todos tenemos esa capacidad de juego para recuperar.

El espectador se identifica con el humorista, desde el momento en el que el humorista decide exponerse ante el, a matar o morir. Pero de risa.

 

Belén Caccia

Nota: en Buenos Aires hay muchisimos espectáculos de Stand Up. Hay que buscar, no quedarse solo con lo que ofrecen los programas de TV y los carteles gigantes. Hay muchos artistas muy valiosos que quizas no cuentan con los medios para pagar agentes de prensa y publicidad. Recorran, busquen , presten atencion. Hay muchos. De todos los estilos y niveles. Para todos los gustos. No te quedes con la primer impresion.

 

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Acerca de Teatro de Humor

El humor salva vidas, el teatro las mejora. El teatro de humor es perfecto.
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2 respuestas a El Stand Up, es cosa Seria

  1. pastor ivan cardenas londono dijo:

    Hola estoy en colombia cali por la distancia geografica q nos separa megustaria saber sirealisan algun taller de standad comedy por internet y cual es el costo

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