Entrevista a Belén Caccia

 

ENTREVISTA A BELÉN CACCIA.

LA INTERPRETACIÓN

 

por Francisco Sanchez
INTERPRETACION

 

¿Cómo fueron tus inicios en la interpretación?
Empecé actuación en la adolescencia. Era súper tímida, no podía pedir pizza por teléfono porque me daba vergüenza hablar con el chico que atendía. No entiendo muy bien por qué tuve el impulso. Porque fue eso, un impulso. Fui al Centro Cultural san Martín, a anotarme en el conservatorio de música. Porque mi papá tocaba el trombón y yo quería aprender a tocarlo.

Entré a la oficina, leí “Clases de teatro” y cuando la señora que me atendió me dijo “hola, ¿en que te puedo ayudar?” le contesté “hola, me gustaría anotarme en la clase de teatro de Héctor Beacon”. Siempre me gustó el teatro.
Tuve una educación con muchísimo respeto hacia el arte en general. Pero especialmente con el cine. Mis viejos hicieron un curso de cine con Claudio España y en casa se veían muy buenas películas y jamás, se sacaba antes de terminar de leer todos los créditos. Pero la imposición de tener un título universitario era muy fuerte y así fue como estudié la carrera de escenografía, que si bien es parte del teatro, no era la parte que a mi más me apasionaba.

Yo era de las nenas que causaban gracia en los actos escolares, y entretenía con mis personajes a mis tíos y primos cada noche que me quedaba a dormir en su casa, pero mi inclinación artística siempre fue para la plástica y la escritura. Pasó mucho tiempo hasta que pude aceptar la actuación como profesión.

 

¿En qué momento llegaste a la convicción de que podrías profesionalizarte en interpretación?
Un día estaba trabajando en una puesta en el Teatro Nacional Cervantes, como estenógrafa. En un breve descanso, el chico que trabajaba conmigo sacó una guitarra y empezamos a cantar. Estábamos jugando, las butacas de ese teatro hermoso me miraban vacías, la energía de toda la gente que pasó por esa sala me invadió el alma. Yo estaba cantando en el Cervantes, los palcos, las luces, el crujir del piso de madera… me emocionó. Hacía mucho que tomaba clases y mucho también que no subía a un escenario como actriz. Quería actuar ahí (y lo hice poco tiempo después)

No me consideraba actriz profesional porque no vivía de eso, y porque pensaba que no estaba preparada del todo para serlo.
La realidad es que como la actuación tiene tanto que ver con tus sensaciones, tus vivencias, tus experiencias y tu forma de vivir, nunca sentís que estás preparado del todo.
Estamos constantemente creciendo, cambiando, conociendo nuevas cosas de uno mismo, que es la herramienta de trabajo.
Entonces yo seguía estudiando, y estudiando. Y no solo actuación y todas sus ramas posibles, que canto, que baile que circo, con la idea de ser una artista preparada y completa. ¿Y la experiencia?
Paralelamente hacia obras de teatro y shows, cobraba por eso, pero como no mantenía mi casa yo no lo consideraba una profesión.
Mi conciencia de la actuación como profesión, fue posterior a “trabajar de actriz”.
Siempre hacía cosas paralelas, aunque totalmente artísticas. Me dediqué a la escenografía y estudié además bellas artes.
Cuando salí del teatro, con mi ramo de flores en una mano, y el abrigo en la otra, dije: “que lindo que te regalen flores en el trabajo”

 

¿Una direccion de internet donde podamos ver algo de ti?
 

Los trabajos más importantes o definitorios en tu carrera
Lunáticas fue una puesta de tangos y textos de diferentes autores que gestamos Gimena Lima.
Con ella cantamos unos tangos en “Atrevidas tango” en radio nacional, y de allí nació la idea de incorporar el tango a una obra. Lo llamamos “Lunáticas, tango visceral” y pasábamos por todos los estados de la mujer.
Yo ahí me di el gusto de hacer el monólogo de “Doña Rosita, la soltera” o de cantar “cuando tú no estás” de Gardel. Y ni hablar del el gustazo que me di de trabajar con Gimena que es una actriz a la que admiro mucho.

Damas de Humor es un dúo cómico que nació de la forma más inesperada. Yo trabajaba de elenco en un programa de televisión para el que nos habían contratado como humoristas. Por esas cosas que tiene la tele, de adaptar el producto a la realidad del rating, los actores convocados terminamos haciendo promociones de productos que se vendían en el programa, atendiendo llamados de los televidentes, sacando cupones para juegos y sorteos y sobre todo… ¡bailando coreografías a cada rato!
Una de las actrices, Jorgelina Vera, quien no era amiga mía, solo compañera de trabajo, dijo como suspiro mientras bailábamos una coreo de Britney:” ¡quiero mi texto!” No todos lo escucharon, pero yo si.
Tenía la propuesta del Teatro Bululú de poner un show de humor allí. Y se me ocurrió incluir a Jorgelina en el.
En dos semanas juntamos personajes que cada una tenía, armamos algo bastante decente y salimos a escena. Casi sin darnos cuenta, transformamos ese improvisado encuentro, en uno de los dúos más sólidos que yo vi en mi vida. Jorgelina es una actriz increíble. Puede hacer el personaje que se le ocurra, se transforma. Puede pasar por todos los estados y siempre te va a atrapar. Además es una gran compañera de escena y en el momento de la creación, se abre y se adapta a las propuestas como nunca vi a nadie hacerlo.
Fue muy difícil dejar ese dúo. Es como el gran amor de mi vida. Siempre hablamos con Jorgelina (que ahora esta actuando en España) de volver a hacerlo algún día.

 

Algunas interpretaciones famosas que te han servido de referente en tu evolución
Me crié amando a Jerry Lewis y vi todas sus películas. Gracias a Dios, cuando yo era chica, en la tele pasaban series como Mork & Mindy, mi marciano favorito, Yo amo a Lucy, y mas adelante Benny Hill y varios programas integradas por grandes humoristas de los que espero haber mamado aunque sea un poco. En casa se veía a Olmedo y ni hablar de Hiperhumor.
Hoy por hoy, mis referentes no cambiaron mucho salvo que aparecieron personajes como Seinfield o Fran Drescher y por suerte muchos más, que tienen más que ver con el tipo de humor que se maneja hoy.
En la argentina, hay mucha gente talentosisima y también muy preparada. No habiendo tanto mercado, no podemos conocerlos a todos. Pero hay que animarse y buscar, que en el más recóndito teatro, o en la obra más inesperada, podemos encontrar a nuestros nuevos ídolos de la actuación. Así pide ver a Pablo Angeli, Jorgelina Vera, Ale Fidalme, Alejandro Ojeda, Paula Trucchi, y varios más.
De los humoristas mas populares, los argentinos que vi y que adoré, son Gasalla, Juana Molina, Casero, Capuzotto, Tato, Perciavale, la Hacher y Cecilia Rossetto y mi ídola absoluta es China Zorrilla. Creo que no existió en el país, nadie capaz de desarrollar e interpretar un monólogo de humor de observación de la realidad con tanto nivel como ella.
 

Tres actores y tres actrices que te gustan
Jerry Lewis – Gary Oldman – Hervey keitel

China Zorrilla- glen close – Liza Minelli

 

¿Qué clase de preparación psicológica, física y emocional haces antes de una actuación?
Lo que más necesito antes de una actuación, es relajarme.
Hago algún ejercicio de vocalización, porque mis personajes requieren bastante esfuerzo vocal en general, y descargo energía con respiraciones. Lo emocional siempre lo trabajo al componer el personaje. Después, con el correr de las funciones, confío en lo incorporado, en mi lado sensible y en mi preparación actoral.
 

¿Cuál es tu criterio para seleccionar proyectos?
Con el mismo criterio que elijo a los amigos. Afinidad, atracción, confianza, amor. No se si alguna vez realmente elegí un proyecto, creo que ellos me eligieron, o el destino, no se.
 

¿Qué tipo de comunicación sueles establecer con los directores?
Casi sumisión. Propongo pero no discuto. Los actores somos los elementos con los que el director le va a transmitir al público lo que el autor quiso decir.
Eso no quiere decir que uno no ponga su sello, su creación o su cuota de uno mismo, sino que parte de ser actor, creo que es saber ser dirigido, ser maleable al texto, a las emociones, a las circunstancias, y también a las indicaciones del director.
Tardé mucho en aprender eso, y volví loco a más de un director con mis propias visiones de la obra o de mi personaje. La verdad es que si entendemos el teatro como lo que es, que es trabajo en equipo, y de ahí que hay que respetar el rol de cada uno para sacarle más provecho, el resultado es mucho más gratificante.
 

¿Cuál es el arquetipo de personaje en el que tienden a encasillarte?
Por suerte hice personajes tan distintos como me hubiera gustado.
Se que en parte tiene que ver con mi personaje de “Rosita” en Damas de Humor, porque de no haberla hecho, nadie me habría imaginado en semejante rol, y estaría haciendo el rol de “ madre joven” o “ chica sexi” hasta que de para “ divorciada cuarentona” y mas tarde “ abuela simpática”.
Pero quien conoce mi trabajo me considera una actriz bastante ecléctica y pude interpretar desde prostitutas hasta monjas.
Sería terrible que te llamen siempre para hacer cosas parecidas.
 

¿Hay algún papel que haya tenido una dificultad especial para ti?
Si. Tuve que decir en una obra un poema de Neruda, que hablaba de lo enamorada que estaba y lo feliz que me hacia ver a mi amor.
Era una etapa de mi vida muy difícil, vivía con un hombre al cual no amaba, y eso naturalmente, me afectaba en el momento de actuar.
No encontraba sustitución que pueda hacer que ese poema me parezca feliz. Lo sufría, lo decía y lloraba pensando “yo quiero amar así”.
Finalmente, mucho antes de solucionar mi vida amorosa, encontré el camino para amar ese texto y no juzgar mi realidad. Era realmente un viaje cada vez que decía esas palabras. Mi tristeza se anestesiaba y llegué a sentir realmente el amor que el poeta expresaba en sus textos.
Hoy, que amo a alguien mas de lo que Neruda mismo podría describir, se que esas funciones fueron mágicas. Que entendí lo que realmente era el amor, aún antes de sentirlo realmente.
 

¿Te ves en este mismo oficio de aquí a veinte años?
Si. Si no, querría decir que dentro de veinte años ya no estaré viva.
 

¿Qué haces para matar el tiempo de espera en los castings?
Trato de no hacer tanto casting. Elijo mucho donde presentarme y donde no.
Claro de a veces es necesario, y sobre todo, cuando te tientan con el cachet. Pero por suerte me van apareciendo los nuevos proyectos a medida que van terminando los anteriores. Y si así no fuera, yo genero y genero hasta surja lo nuevo.
Cuando voy a un casting, me siento como si estuviera en el subte. O en el dentista pero sin la revista Caras de hace tres meses para ojear.
Espero y paso. Sin mas.
 

¿Sigues formándote en clases, seminarios o cursos, y lo combinas con tu actividad laboral?
Quizás mas de lo que debería, porque a veces es difícil mantener el foco.
No alcanza la vida para estudiar todo lo que tiene que estudiar un actor.
Es que veo a Ewan McGregor, a Judy Garland, a Christopher Walken, a Glen Close, a Jerry Lewis… y podría nombrar a tantos artistas que saben aplicar a la actuación; el canto, el baile y más disciplinas que los convierten en actores completísimos y tan atractivos de ver.
Estudié varias técnicas de actuación y varios estilos. Y lo complementé haciendo circo, canto, danza (tomé clases de tap, de jazz y hasta de ballet) Esto no me convierte en cantante, en acróbata ni en bailarina, sino en una actriz que puede desempeñarse en otras disciplinas si fuera necesario) y creo que también es muy importante tomar clases de idiomas, que es mi cuenta pendiente, y conocer el género que estamos trabajando. La historia del autor, o de la obra con la que estamos involucrados.
Actualmente estudio canto y tomo clases de elongación. El cuerpo es nuestra herramienta de trabajo junto con el alma. Y no hay que dejar que ninguna de las dos se oxide.
 

Describe lo mejor y lo peor, según tu experiencia, de cada medio: cine, teatro, televisión.
Cine: nunca trabajé en un largo. Los cortos en los que trabajé siempre fueron hechos con mucho amor, pero no puedo hablar del género porque no
Eran profesionales en su mayoría o no contaban con todos los medios
Técnicos.

Televisión: lo mejor: los sueldos lo peor: los tiempos, los modos, etc.

Teatro:
Lo mejor:
el “ aquí y ahora”, el contacto con el público, la emoción de cada función, lo tangible, el tiempo real de los diálogos, la interacción con los otros actores, los periodos de ensayo, el olor a humedad de los camarines, el sonido de las butacas y el aumento del murmullo al llegar el publico, lo distinto de cada función, las vicisitudes, los imprevistos, las jodas de ultima función, las cenas post función, las amistades forjadas en los elencos, el clima antes de una función, los aplausos.

Lo peor:
Los sueldos son muy inferiores a los de televisión.

 

¿Hay algún papel fetiche que no hayas interpretado aún y tengas entre ceja y ceja hacer algún dia?
¡Sally Bowles! El personaje de Cabaret.
Es tan hermoso que creo que es el personaje que mas me hubiera gustado hacer en mi vida.
Pero es un deseo utópico. La realidad es que ni siquiera me presenté a audicionar cuando se hizo en Buenos Aires, porque era conciente de que no cumplía con los requisitos en ese momento.
Todavía me queda envejecer unos años, y poder interpretar a Mama Rose, en Gypsy.
 

¿Hay alguna escena o personaje que no interpretarías nunca por cuestiones morales, principios o sencillamente tabúes personales?
Creo que acá es donde se aplica el famoso: “si el guión lo justifica”.
Hora si, estoy segura de que nunca trabajaría en una obra que promueva ideas que atenten contra los derechos humanos.
 

¿Podrías decir que tus herramientas de actriz pertenecen a una escuela o método concreto?
Mi modo de actuación está muy relacionado con las clases que tomé con James Murray. Son los caminos mas claros que encontré para actuar.
 

¿Qué director te gustaria que leyese esta entrevista? ¿Qué clase de papel te gustaria que te ofreciese?
Me gustaría sorprenderme con un ofrecimiento inesperado. Tener que componer un personaje de cero, uno que tal vez que no hubiera elegido, o si, pero me gustaría sentirme desafiada por un nuevo proyecto.
 

Has pensado alguna vez en dejar la profesión? Si es que sí, ¿cuándo? ¿por qué motivo?
no
 

Una razón por la que hacer este trabajo
La razón para dedicarse a la actuación, es la misma que la de casarte con la persona que amas.
Conoces la actuación y queres que sea parte de tu vida para siempre.
 

¿Qué sientes cuando te reconoce la gente por la calle?
Yo no soy masivamente conocida, y no es algo que me pase ahora.
Me pasó un poco cuando trabajaba en televisión. Una vez en el supermercado escuché a una señora decir: “en la tele parece mas alta”. Pero eso es porque uno registra lo malo ¿no? También había gente que creía que yo era rica porque trabajaba en un Magazine o que había cumplido mi sueño de actriz, por un bolo en una serie.
Aunque justamente hace dos días, un taxista se negó a cobrarme el viaje a casa, porque me había visto cuatro veces en una obra y me dijo que le proporcioné unos hermosos momentos en una etapa difícil de su vida y me lo quería retribuir.
Eso fue hermoso.
 

¿Qué consejos le darias a alguien que quiere empezar en interpretación?
Preparate. Estudiá. Elegí a tus docentes por su currículum. Defendé tus sueños. Cobrá por tu trabajo, porque es un modo de respetarlo como tal. Mirá mucho teatro. No creas en los productores milagrosos. No dejes nunca de entrenar. No te compares más que con vos mismo y vas a ver tus logros más claramente. Perdonate cuando te equivoques. Y disfrutá, que de eso se trata.

[caccia][579]
Belén Caccia
Buenos Aires Argentina

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Acerca de Teatro de Humor

El humor salva vidas, el teatro las mejora. El teatro de humor es perfecto.
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