Don Adams

Don Adams

Este genial comediante, quedó marcado para siempre por su papel de Maxwell Smart, en la teleserie “Get Smart” (El Superagente 86), emitida entre 1965 y 1970.
La creación de Mel Brooks y Buck Henry fue un hito en la historia del humor televisivo.
Don Adams logró la perfecta composición de un personaje amado por varias generaciones. La exquisita combinación de torpeza, simpatía e ingenuidad, siempre dentro de un estilo que daba lugar a gags y escenas de gran comicidad.
Barbara Feldon, en su personaje de “la 99", fue su perfecto partenaire para defender los nobles intereses de “Control”. Los malos trabajaban para "Kaos" (la organización internacional del mal), donde se destacaba el malísimo Siegfried.
La incorporación de increíbles avances tecnológico como el zapatófono (¿el anticipo del celular?) y el cono del silencio son clásicos de la televisión.
Diálogos desopilantes y escenas para llorar de risa, hacen que esta serie aún hoy mantenga vigencia, al igual que el genial personaje de Don Adams.

 ***************************************************************
 

Don Adams, el interprete de Maxwell Smart el agente 86 nació el 13 de abril de 1926 en la ciudad de Nueva York. Su nombre real era Donald Yarmi y antes de ingresar en los ´50 al mundo de la comedia se encontraba ocupado como ingeniero industrial.
En 1954 ganó un "Agts" co-escrito con su amigo Bill Dana. Adams hacía una rutina con la cual ganó popularidad y lo condujo al Perry Como Show.
Él cambió de esa actuación a la de El detective Byron Glick en el Show de Bill Dana. En 1965 Mell Brooks y Buck Henrry a el sobre Tom Poston para actuar como Maxwell Smart en Get Smart. La cual fue premiada con 3 Emis consecutivos (1966, 1967 y 1968)
Después de Get Smart, Adams hizo Partners (Compañeros), junto a su primo Robert Karvelas, donde él hizo una actuación de policía. El show, que tuvo grandes elencos y cambios antes de finalizar la emisión en 1971 duro solo 13 episodios, muchos cambios en el equipo de producción hicieron que el show naufragara.
El suceso de Get Smart lo condujo a la carrera Post-Smart, como director de comerciales en la década del 70, lo cual lo llevo a Don Adams ganar un premio CLIO
En la década de 1980 le dio la voz al inspector GadGet (Inspector Truquini). Luego, protagonizó otro programa que fue un éxito en 1986, Check it out (supermercado 99). Adams trabajaba de Gerente , su nombre era Howard Banister, del Supermercado Cobs, junto a un monto de empleados ineptos, que le complicaban todo
En 1980,Produjo y protagonizó The Naked Bomb (La Bomba que Desnuda) , junto a Vittorio Gasman y Dana Elcar.
En 1989, hizo con Bárbara Feldon, Bernie Kopel y Dick Gautier Get Smart Again! (Atrapen a Smart otra vez, El regreso del superagente).
En 1995, FOX relanzó Get Smart, esta vez Don fue el jefe de Control, pero el show solo duró 7 episodios, en el mismo también trabajó Bárbara Feldon, ella era congresista.

 
Nota de Clarin, del dia de su muerte:
El adiós al Superagente 86
El protagonista de la serie cómica que lo catapultó a la fama murió a los 82 años, víctima de una infección pulmonar.
Silvina Lamazares.

Sus padres lo llamaron Donald Yarmy, su carrera artística lo rebautizó como Don Adams y una de sus más entrañables actuaciones lo consagró, para siempre, como el superagente 86, ese espía capaz de sobreponerse a la peor de sus torpezas, a la más imposible de las misiones, a los más graciosos desplantes de su amada, la 99. Contra todo podía el inigualable Maxwell Smart, eso, al menos, uno creía. Pero una infección pulmonar acabó ayer con sus desventuras, para siempre. Y así, el hombre que cedió definitivamente su identidad en 1965 — cuando se estrenó la serie— dejó de hacer reír con su partida.

Nacido el 13 de abril de 1923, en Nueva York, el actor murió ayer en Los Angeles, diezmado desde hacía unos días por una infección pulmonar.

Con vocación artística desde pequeño, ya la adolescencia lo descubrió —al tiempo que estudiaba ingeniería— participando en obras de teatro que se montaban por los distintos barrios neoyorquinos. A principios de los 50, había logrado ganarse un lugar en la televisión, siempre de la mano de la comicidad.

Aunque había trabajado en más de un ciclo exitoso de la TV, fue gracias a la idea de Mel Brooks que la fama le guiñó un ojo para siempre: enfundado en las oscuras ropas del espía estadounidense que le había reservado la ficción, le dio vida a Maxwell Smart, protagonista de El superagente 86. Allí compartía cartel con Barbara Feldon (ver La 99).

Amén de la popularidad, el personaje que podía comunicarse con su famoso zapatófono —un zapato que hacía las veces de teléfono portátil— le permitió a Adams alzarse con tres premios Emmy como mejor actor cómico. La serie, además, consiguió tres más desde su debut.

Entre las pocas biografías que circulan sobre él en los Estados Unidos, se destaca la frase que Adams más de una vez repitió acerca del día en que le ofrecieron el papel del superagente: "¿Esto hará reír? Yo creía que no iba a funcionar, pero igual quise probar". Durante muchos años, él se rió no sólo con los capítulos de la serie —juraba haber visto casi todos, más por confesa admiración a Mel Brooks, que por narcisismo— sino de su "pésima capacidad" para evaluar el éxito.

Desde su concepción, Maxwell Smart fue creado, en un sentido lúdico, como contrafigura de los exitosísimos agentes secretos que habían planteado la televisión y el cine, con mucho despliegue físico y destreza, hábiles para cualquier misión que se les presentara, sutiles, finos e infalibles con todas las armas, principalmente con la de la seducción. No era el caso, precisamente, del (supuesto) perdedor Smart. Más allá y más acá de sus gracias, sus desventuras de trazo grueso y su poca cintura para encarar las misiones eran moneda corriente dentro de la agencia CONTROL donde se producían, con frecuencia, desopilantes diálogos. Un clásico de sus latiguillos —según el guión de Brooks—, el No me digas…, seguido luego por el te dije que no me lo dijeras.

Adams, que se había casado tres veces —la primera con Adelaide Adams, de quien copió el apellido— confesaba que "mi gran deseo es hacer reír". La vida le dio el gusto, la muerte habrá hecho llorar a más de uno.

                                         

volver al inicio               volver a Biografías

 

 

 

VER CURSOS Y TALLERES

 

Anuncios

Acerca de Teatro de Humor

El humor salva vidas, el teatro las mejora. El teatro de humor es perfecto.
Esta entrada fue publicada en biografias de humoristas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s